DIETA ORTOMOLECULAR

Antienvejecimiento

dieta ortomolecular

Nutrición Ortomolecular. Dietas que Curan

La nutrición siempre ha jugado un papel muy importante en la medicina. HIPÓCRATES, el padre de la medicina, ya dijo en el año 406 A.C “que tu alimento sea tu medicina, y que tu medicina sea tu alimento”

A lo largo de la historia, se han dado claros ejemplos que confirman estos hechos. En el siglo XVIII la armada inglesa observó que una dieta desprovista de alimentos frescos ocasionaba el escorbuto, una grave enfermedad que mermaba a los soldados. Un problema de salud al que le buscaron una solución, incluir en la dieta de sus marinos limas y limones.
Desde hace años, la medicina reconoce que las deficiencias de nutrientes agudas o crónicas de vitaminas o minerales, producen enfermedades que en ocasiones pueden resultar mortales. Además, la medicina también insiste en la existencia de una gran conexión entre salud y alimentación.

Por ejemplo, en pacientes hipertensos se ve que la sal influye en el tratamiento de la hipertensión arterial. Que la deficiencia de hierro es la causante de anemia ferropenica. O, en los pacientes con problemas cardiovasculares, se les recomienda una dieta sin grasas.
Existen deficiencias que no producen una enfermedad carencial pero sí disminuyen nuestra calidad de vida.

Por ejemplo, podemos tener una deficiencia de vitamina C pero no tan grave como para desarrollar escorbuto. Esta deficiencia no crítica puede desarrollarse incluso cuando la dieta contiene los 60mg diarios de vitamina C que recomienda la medicina alopática. Una deficiencia que puede producirnos cansancio, catarros frecuentes, infecciones, alergias, falta de firmeza en la piel, retraso en la curación de heridas, deterioro dental o encías sangrantes.

La cantidad de vitamina C necesaria para evitar estos síntomas depende de muchos factores y varía, pues para una persona 200mg pueden ser suficientes mientras que otra, necesitaría hasta 1.000mg. La terapia nutricional o nutrición ortomolecular estudia las deficiencias no críticas de nutrientes y determina las cantidades óptimas para cada individuo.

¿En qué se basa la medicina  de la dieta ortomolecular?

La medicina ortomolecular se basa en esencia en la nutrición. LA NUTRICIÓN ORTOMOLECULAR no solo consiste en prescribir un nutriente concreto para un problema determinado, sino que centra su atención en todo el cuerpo y todos sus órganos para un mejor funcionamiento global.

Para que el tratamiento sea efectivo tenemos que asegurar que los nutrientes son absorbidos a través de la pared intestinal para que después puedan alcanzar el interior de las células y los órganos donde más se necesitan esto nutrientes. De esta forma, el organismo empieza a funcionar correctamente.

Y es que si todo el organismo dispone de los elementos necesarios para llevar a cabo sus funciones correctamente, será capaz de desintoxicarse, regenerarse y establecer un óptimo estado de salud tanto físico como mental.

¿Cuáles son los síntomas de una deficiencia subclínica de nutrientes?

Son muchos y variados, y en ocasiones muy inespecíficos: problemas en la piel, malestar, cansancio, tono vital bajo, cansancio, falta de sueño, estrés , dolores…

¿Cómo se realiza el diagnóstico?

Se lleva a cabo un análisis de la historia clínica del paciente: Analítica completa y específica en busca de las deficiencias, así como un análisis genético que nos determine la predisposición genética que tiene el organismo.

¿En qué consiste el tratamiento?

Establecer una dieta ortomolecular especifica con suplementos micronutricionales personalizada para cada paciente. Pautar un estilo de vida saludable que contemple el ejercicio físico, siempre adecuado a cada individuo.

Preguntas frecuentes:

En muchas ocasiones habrás escuchado: “ Si comemos un poco de todo no tenemos que preocuparnos de que nos falte nada”.

Esta afirmación tiene parte de razón, pero hemos de tener en cuenta que una buena alimentación a base de frutas, verduras, proteínas y una variedad de cereales no es suficiente.
A día de hoy, los alimentos no están en las condiciones más óptimas, dado que muchos de ellos están procesados y refinados, hecho que provoca que sean pobres en nutrientes, y en ocasiones también supone una pérdida de minerales.

Por otro lado, el nivel actual de actividad al que estamos sometidos hace que nuestro organismo esté más predispuesto a lo que denominamos stress oxidativo. Lo que hace que el consumo de nutrientes se acelere y, en muchas ocasiones, que nuestro cuerpo necesite suplementos micronutricionales extras de vitaminas, minerales y otros micronutrientes. Factores condicionantes a la hora de preservar el equilibrio que nuestro cuerpo necesita. Además, en ocasiones, debemos contemplar alteraciones genéticas que nos predisponen a padecer otras alteraciones concretas.

¿Me tomo suplementos de vitaminas y…?

Cada vez es más habitual utilizar suplementos vitamínicos y ricos en minerales, así como una amplia gama de productos naturales. Pero la mayoría de estos productos se toman por auto prescripción o basándose en artículos o noticias sobre nutrición y salud.

Un hábito que puede ser peligroso, ya que cada individuo tiene unas necesidades diferentes y lo que sirve a uno no ha de servir a otro. Por esta razón, nos encontramos con casos donde el paciente está tomando suplementos naturales sin sentir una mejoría.

Recordemos que un programa de estas características siempre debe ser diseñado por un médico experto en nutrición ortomolecular, para que sea un tratamiento ajustado a las necesidades particulares de cada individuo.